Raíces Radio

domingo, 2 de diciembre de 2018

Construyendo la unidad

Por ANULFO MATEO PÉREZ

A una profunda reflexión nos deben llevar el surgimiento de Marcha Verde y su permanencia durante casi dos años en el latir de cada lucha reivindicativa sectorial, con un proceso de crecimiento y sostenibilidad nunca visto en la sociedad dominicana, que desde la dictadura de Trujillo ansía vivir en democracia.

En el movimiento verde, que siguió muy distante la parpadeante luz esperanzadora del destierro de la corrupción y la impunidad en la administración del Estado, ha primado el respeto entre sus integrantes.

Multitudes han marchado por calles y avenidas, procedentes sobre todo de sectores populares y medios, han logrando atraer núcleos económicos y políticos bajo las mismas consignas unificadoras sin sectarismos.

Ese esfuerzo inspirador por más democracia y nuevo poder, debe respetarse y no provocar que sucumba por las divergentes posiciones frente al proceso político que se encamina al sufragio universal del 2020.

Debemos comprender que las elecciones y la lucha de masas no son contradictorias, si sabemos combinarlas en el mejor sentido, teniendo como guía las consignas que le dieron origen a Marcha Verde.

Ahora, durante y posterior a los comicios por venir -independiente de que sean pervertidos o no- se debe mantener a Marcha Verde activa hacia las metas que se ha trazado desde sus inicios hasta este momento.

Con la experiencia de que los procesos electorales han dado al traste con todo intento de unidad de los sectores progresistas y revolucionarios –y en particular entre las izquierdas- hay que evitar que se repita.

Y no olvidar que los sustentadores del sistema y del gobierno harán todo lo posible por inocular contradicciones y estimular las ya existentes para destruir a Marcha Verde, que es la piedra dentro de su zapato.

domingo, 25 de noviembre de 2018

Uso de la intimidación

Hace mucho tiempo que la extrema derecha se ha dedicado a la estridencia a través de los medios de comunicación para exhibir su chauvinismo, xenofobia, mitomanía... y como parte de este gobierno usar la táctica de la distracción, ahora en ofensiva contra los sectores que integran el movimiento Marcha Verde.

Poner en primer plano temas propuestos por el oficialismo, para que sean “noticias”, es parte de la distracción; destacando los banales y haciendo “invisibles” los relevantes, procurando así al control social.

Se inscribe ahora en ese propósito, y en el futuro en otros más tenebrosos, el surgimiento del grupo ‘nazionalista’, que nos recuerda la parapolicial “Banda Colorá” del gobierno de los 12 años de Joaquín Balaguer.

No es de extrañar que inicien sus acciones contra actividades de Marcha Verde y amenacen de muerte al periodista contestatario e insobornable Marino Zapete, que analiza y critica con firmeza las barbaridades del gobierno danilista.

Voceros de los organismos de seguridad del Estado se han apresurado a fijar su posición al respecto, considerando que se trata de “muchachos” que difunden “valores”, por lo que no revisten “ningún peligro”.

Meses antes de ser asesinado Orlando Martínez, una denominada “Mano Blanca” le amenazó de muerte mediante nota manuscrita que llegó a la revista ¡Ahora!, dirigida por el autor de la columna Microscopio.

En tanto estos vándalos amenazan a Marino Zapete, el gobierno acepta a un narcotraficante de nacionalidad cubana deportado de EE. UU. y despacha un barco que dejó 978 paquetes de cocaína en el país, sin retener ni investigar a su capitán ni a la tripulación.


Además de que es una afrente para la República Dominicana, todo ello es usado por el gobierno, además, para que se olvide el caso Odebrecht, mientras impulsa la reelección de Danilo Medina mediante la manipulación social y que la sociedad acoja este desastre con resignación.

jueves, 8 de noviembre de 2018

Un barril de polvora

Por ANULFO MATEO PÉREZ

Carestía de alimentos, medicamentos falsificados y caros, impunidad, privilegios, desempleo, inseguridad, inequidad, saqueo de los recursos del Estado, quiebra de los servicios públicos, autoritarismo… constituyen una mezcla inflamable y peligrosa como la compuesta por nitrato de potasio, azufre y carbón.

Los citados elementos constituyen la pólvora, contenida en un enorme barril llamado República Dominicana, y sobre el cual estamos todos inocentemente sentados, ricos y pobres, gobernantes y gobernados.

Pero además, la peligrosa carga que usamos como incómodo asiento, está dotada de una fina e inapagable “mecha rápida”, que le ayudaría a estallar si surge una “traviesa e inoportuna” chispita abrileña.

Las ollas de presión tienen una válvula de escape para evitar la explosión interior, por lo que a nadie se le ocurriría sellar la salida de los gases y el calor contenido en la misma sin arriesgarse al estallido.

Las elecciones del 15 de mayo de 2016 serán una válvula de escape para expresar de forma democrática voluntades ante tantas tensiones y frustraciones; echárselas en un bolsillo sería jugar con pólvora.

La Junta Central Electoral (JCE), el Tribunal Superior Electoral (TSE), el Tribunal Constitucional (TC), no son organismo garantes de la institucionalidad ni de un proceso comicial transparente.

El Poder Ejecutivo, Congreso Nacional y Poder Judicial andan agarraditos de las manos entonando la ronda del “Matarile, rile, rile…”, y no es un secreto cuál es el “paje” que desean reelecto en la presidencia.

La rebelión es el último recurso de los pueblos, cuando las rutas institucionales y pacíficas para lograr los cambios, han sido clausurada por la violencia y negación de derechos de parte del Estado, “Matarile, rile, ron”.

domingo, 4 de noviembre de 2018

Pobrecita GoldQuest

ANULFO MATEO PÉREZ

La pobrecita GoldQuest está muy deprimida, porque según afirma su presidente Bill Fisher, ante la incertidumbre en que se encuentra el proyecto de oro El Romero en la provincia San Juan, tendrá que irse a otro lado a invertir sus millones y valiosos aportes comunitarios, donde serán mejor valorados.

Es una pena, que los dominicanos y en particular los sanjuaneros, no entiendan que la explotación del oro en el corazón de sus montañas tiene un gran valor económico para Fisher y sus colegas accionistas.

El “pretexto” de que el río San Juan y afluentes se extinguirían, sin dudas serían redimidos unos cuantos millones de años después; en tanto, él procuraría la visa de residencia para todos irnos a vivir a Canadá.

Aunque tengo mis dudas de que en ese país, con 9 millones 984 mil 670 kilómetros cuadrados, deseen que gente envenenada hasta los tuétanos ni siquiera se aproxime a sus fronteras a “fuñir la paciencia”.

Se puede advertir en mister Fisher un tantito de enojo, quizá porque Danilo Medina no se decide de una vez a otorgarle el permiso para subir con sus infernales máquinas a extraer el oro de El Romero.

Se queja de que la Gold ha invertido 40 millones de dólares para “descubrir” el tesoro y ahora los agricultores, ganaderos y pobladores –desde luego, por su ignorancia- dicen que “el agua vale más que el oro”.

Tamaño despropósito. Él, que había dispuesto invertir otros 19 millones de los olorosos para el proceso de evaluación ambiental, dice irá con su música a otro lado “para desplegar su efectivo y experiencia”.

El asunto va tan en “serio”, que pese a que Fisher ama tanto a nuestro cálido país, sobre todo a El Romero, -donde pernocta casi todo el tiempo-, con pesar reducirá el personal de la Gold de 180 al mínimo.


domingo, 28 de octubre de 2018

Represión como arma política

Por ANULFO MATEO PÉREZ

He dicho varias veces en esta columna, que la política de los gobiernos del PLD, cuando se trata de discernir entre las demandas del pueblo y los intereses de los que detentan el Poder, se deciden por la imposición… por la represión política, despreciando valorar con el debido  respeto los temas planteados.

Es decir, tanto Leonel Fernández como Danilo Medina, han ejercido el control absoluto del Estado para imponer sus deseos y defender sus propios intereses, así como los de todos cuantos les acompañan.

Ciertos opositores “Light”, en una actitud irresponsable y extremadamente “optimista”, que raya en el oportunismo, hablan de diálogo, consenso y concertación, “ignorando” la naturaleza del peledeismo.

Se quejan de que “la política no puede ser un enfrentamiento eterno y estéril”, cargándoles la culpa a otros; los autores de ese discurso pretenden ignorar que su materialización en este gobierno es una utopía.

La única política que se ejerce desde el gobierno es precisamente la del enfrentamiento con los sectores que integran Marcha Verde, que en las luchas reivindicativas sectoriales son hostigados sin miramientos.

Eso y no otra cosa fue el envío el pasado miércoles de mil 150 policías, para reprimir la marcha hacia el Palacio Nacional de los transportistas, que exigen la reducción de los precios de los combustibles.

Esa demostración pacífica fue anunciada con anticipación, notificada al Ministerio de Interior y Policía, informando la ruta a recorrer y donde terminaría la misma, ejerciendo derechos constitucionales.

El gobierno promueve corrupción, impunidad, caos… y desprecia con temeridad las demandas del pueblo, opuesto a sus desafueros. No creo que Danilo Medina esté en la disyuntiva que le tocó al presidente colombiano Mariano Ospina Pérez.