Raíces Radio

sábado, 12 de septiembre de 2015

La cuña del mismo palo


Por ANULFO MATEO PÉREZ

Las elecciones del 15 de mayo de 2016 no se ganarán ni se perderán ese día, sino en el tiempo que le precede; el éxito se alcanzará si se toma en cuenta cada detalle del programa y se conduce el trabajo de forma disciplinada; si se decide bien por donde avanzar y se cuidan celosamente los flancos.

Creer que el adversario está distraído es una idea que conduce a la subestimación, uno de los mayores errores en la política. No olvidar que si este se siente sitiado se hace mucho más peligroso y pérfido.

Danilo Medina y sus partidarios están pasando por grandes dificultades al recibir cada vez más el repudio a su repostulación presidencial, pero tienen a su favor todo el poder del Estado y sus instituciones.

Para poder vencerlos, sus opositores deben tener un solo y firme propósito; uniendo sus voces y voluntades; homogenizando los esfuerzos, y sincronizando sin vacilación los ataques a los blancos acordados.

Los que están en el poder tienen un prontuario en la creación de disidencias y descrédito en la oposición, cómo estimular la vanidad, así como alborotar a resentidos sociales, mediocres y disociadores profesionales.

Los sindicatos, gremios, asociaciones, clubes y partidos opositores que el peledeismo en el poder no ha logrado dividir, les ha cooptado a sus dirigentes, mediante el clientelismo y los recursos públicos.

Los opositores deben cuidarse de la incursión de caballos de Troya a sus fortificaciones, de ciertos consejeros de ocasión, quintas columnas y lobos disfrazados de ovejitas mansas al servicio del oficialismo.

Recordemos que “no hay peor cuña que la del mismo palo”, y como decía don Quijote a su escudero Sancho, “…no hay refrán que no sea verdadero, porque son sentencias sacadas de la mesma experiencia…”.

domingo, 6 de septiembre de 2015

La palabra empeñada


Por ANULFO MATEO PÉREZ

La palabra oral tuvo siempre un valor intrínsico, ceñido a preceptos religiosos, éticos y morales, con repercusión a favor o en contra del honor de quien se comprometía con ella en un pacto, acompañándose a veces con el ritual de una mirada a los ojos de la contraparte y un simbólico apretón de manos.

La aparición de la escritura constituyó un hito para dar paso de la sociedad de la barbarie a la civilización, no obstante, tenemos que admitir que la palabra oral no deja de ser un elocuente dato civilizado.

Hemos escuchado de nuestros mayores, que en el pasado reciente los contratos mediante la palabra oral entre dos hombres, sin que aún existiera el estudio del ADN, sólo se acompañaba con un pelo del bigote.

“La palabra es sagrada”, se solía decir, y debía ser cumplida por encima de todas las circunstancias, y de no ser así malograba el honor de la persona que incumplía el compromiso o negaba el mismo.

Desconocer un trato, hecho mediante la palabra oral, es decir, mentir para no corresponder al acuerdo entre las partes, llevaba al repudio o a la violencia, por ser muy ofensivo para la persona defraudada.

Es de lamentar que los politiqueros hayan devaluado tanto la palabra oral, y también la escrita, mintiendo en cada acto de su vida ante los ciudadanos; usando contra el país la simulación y el engaño vil.

El maestro de la simulación y el engaño lo fue Joaquín Balaguer, quien se reeligió una y otra vez en la Presidencia, lastimando el sentir democrático de los dominicanos, testimoniado durante la tiranía de Trujillo.

La violación del presidente Danilo Medina a la palabra empeñada, en cuanto a no optar por la reelección al cargo, tiene un precio político muy alto, ante un pueblo cansado de tanta demagogia y fraudes políticos.

domingo, 30 de agosto de 2015

Lo que está oculto

Por ANULFO MATEO PÉREZ

Explicaba Juan Bosch en sus charlas radiales en los años en que Joaquín Balaguer se había reelegido en la presidencia de la República por primera vez, que “en política hay cosas que se ven y otras que no se ven”, y que muchas veces estas últimas son más importantes, invitando al estudio de la sociedad.

En realidad, Bosch hacía referencia a lo dicho por el apóstol de Cuba, José Martí, quien afirmaba que “en política, lo único verdadero, es lo que no se ve”, alertando a cuidarse de las apariencias. 

En otras palabras, la política es a veces como el ilusionismo o magia, que consiste en producir artificialmente efectos en apariencia inexplicables, mientras se desconoce las reales causas que los producen. 

O como la ironía de Woody Allen, “el mago hizo un gesto y desapareció el hambre, hizo otro gesto y desapareció la injusticia, hizo otro gesto y se acabó la guerra. El político hizo un gesto y desapareció el mago”.

¿A qué viene todo esto? Bueno, que entre las maniobras del reeleccionismo danilista se haya estimular la división de la oposición en varios frentes, es decir, aplicar la estrategia de “divide et impera”.

Frase conocida también como “divide et vinces”, “divide ut imperes” y “divide ut regnes” atribuida al emperador romano Julio César en su política expansionista, y usada por Napoleón durante sus luchas.

Aplicando ese recurso, “divide et impera”, muchos de los gobiernos surgidos de procesos electorales, han sido representación de minorías, si sumamos a los votos de los opositores, los abstencionistas.

De la unidad nace la fuerza, y de la ignorancia, decía Bertolt Brecht, “nace el peor de todos los bandidos, que es el político corrupto, mequetrefe y lacayo de las empresas nacionales y multinacionales".

domingo, 16 de agosto de 2015

Burbuja de popularidad

Por ANULFO MATEO PÉREZ

I

Algunos liderazgos políticos fueron construidos con acrisolada honestidad en nuestro país durante la confrontación con la dictadura de Rafael Trujillo (1930-1961), algunos encarnados por intelectuales, hombres y mujeres de ideas y acción, que lucharon por la libertad, la democracia, la justicia social y económica.

Hoy escasean esos liderazgos, predominando los inflados por el marketing político (publicidad, poder económico y mediático), como se hace con una salsa de tomate o pasta dentífrica en el mercado.


Las encuestas no se usan sólo para conocer la realidad política y socio-económica, sino para “cambiar” esa realidad mediante la manipulación cognitiva, el engaño, la sugestión, creando burbujas políticas.

El repunte de la “popularidad” de Danilo Medina se forjó usando esas herramientas, mientras su contendor interno en el PLD lo era Leonel Fernández, quien lo convirtió en una “víctima” del poder del Estado.


Mensaje, dinero y ardoroso activismo hicieron posible esa burbuja de simpatías en torno al “candidato víctima”, causando euforia e imagen de tabla salvadora, frente a la amenaza Leonel y una oposición dividida.


Después de tres años de mandato de Medina, esa burbuja de popularidad ha estallado como pompa de jabón, creando una desilusión total al profundizar los males que ofreció resolver durante su gobierno.


La modificación constitucional al “vapor”, que permitiría la reelección, y disminuido ya Leonel, presenta al actual presidente como la nueva amenaza, recreando un “Feedback” de Trujillo y Balaguer.


Mediante la manipulación mediática y técnica de la “caja china”, incluida, tratan de sepultar el debate sobre reelección, inseguridad-violencia, corrupción e impunidad, desempleo y bajos salarios, entre otros.


II

El gobierno de Danilo Medina evade la discusión de temas que le acorralan, mediante el uso de la “caja china”, que en materia comunicacional consiste en distraernos con “hechos de actualidad”, para desinteresarnos de otros que por conveniencia oficialista deben ser minimizados u olvidados.

La “regularización” de haitianos y su impacto nacional e internacional ha venido a servir para sacar de los medios de comunicación la crisis interna del PLD, el fracaso de sus gobiernos y la amenaza reeleccionista. 

Del tema haitiano han hecho una telenovela, con suficientes capítulos que alcancen hasta el 15 de mayo de 2016, para que los males generados o agravados por el oficialismo no llamen la atención ciudadana.

Mediante esa estratagema, se trabaja para desvanecer los escándalos de corrupción, el denunciado “trueque” de impunidad para los culpables a cambio de incondicionalidad política para la reelección.

Los expertos del marketing político aconsejan darle un bajo perfil o sacar de los medios los temas para los que el gobierno no tiene argumentos convincentes, talón de Aquiles electoral frente a la oposición.

El presidente Medina ha logrado un profundo y largo aliento, ya que esos temas no ocupan las primeras planas de los diarios ni de los medios electrónicos corporativos, que responden a su inmenso poder mediático.

No obstante, la realidad es tan cruda que no han podido enajenarnos como para sublimizar tanta inseguridad, violencia, desempleo, hambre, corrupción, inequidad y el descomunal desorden institucional.

La oposición tiene ahí, los débiles flancos del gobierno por donde movilizar sus fuerzas, así como las razonables argumentaciones para ganar el indispensable apoyo con el que podría desplazarlo del poder.   

domingo, 9 de agosto de 2015

Cambios, lobbismo y manipulación

Por ANULFO MATEO PÉREZ

Desde los tiempos en que el poder absoluto se ejercía auxiliado de un singular “librito”, que sólo existía en la cabeza de su autor, los cambios de funcionarios en el tren del Estado fueron siempre cosméticos, determinados por la cultura política y esotérica que encarnaba el vecino de la Máximo Gómez 25.

Entonces, cuando los colaboradores de Joaquín Balaguer deseaban conocer su futuro se “leían” la taza, la mano o acudían a centros espiritistas, para saber lo que él había consultado con su almohada.

De forma periódica, el dictador ilustrado realizaba movimientos en la burocracia y en la relación Estado-sociedad, como en los tiempos del gatopardismo, que impulsaba los "cambios para que nada cambiara".

Ahora, quienes pretenden seguir sus pasos, en algo han acertado en cuanto a que “mientras más cambian, es más de lo mismo”, pero sin el impacto de los nostálgicos 12 años de mandato absolutista del cortesano.

En el predecible mandato danilista, cayó en desuso la visita al vidente más aventajado de las ciencias ocultas para alcanzar el puesto o mantenerlo, dando paso al nepotismo, lobbismo y tráfico de influencia.    

Las “nuevas caras” nada tienen de nueva; son viejas “fichas” del peledeismo decadente o de sus aliados en bancarrota, que nada harán para modificar el estado de angustia en que vive el pueblo dominicano.

Los grandes males que padecemos, como corrupción de Estado, inseguridad y violencia, insalubridad, ignorancia, desempleo, hambre, narcotráfico, discriminación e inequidad, entre otros, se profundizarán.

Hasta que lleguen al Palacio Nacional los actores que motoricen el desmantelamiento de las mafias políticas, destierren el desorden institucional y despilfarro de los fondos públicos, así como el abuso de poder.