domingo, 18 de junio de 2017

Crimen y sistema político

Por ANULFO MATEO PÉREZ

El sistema político impuesto por las clases dominantes durante décadas en la República Dominicana, ha entrado a una etapa de aceleramiento de su crisis estructural, y tendrá que ser desplazado por los sectores que lo advierten como una seria amenaza a su estabilidad, desarrollo y supervivencia.

Este sistema pervertido, que en el pasado dio origen a regímenes oligárquicos, despóticos, excluyentes, represivos… ahora ha creado en su interior estructuras criminales y abiertamente desafiantes.

En los partidos que le dan sostén a este sistema decadente impera un pérfido método de financiamiento de oscura procedencia, convirtiendo a esas anacrónicas organizaciones en peligrosas entes mafiosas.

Desde que se inició la práctica de puertas abiertas para el financiamiento ilícito, la fortaleza de los viejos partidos no ha descansado en su programa político ni en propuestas a la sociedad, sino en el dinero.

A esa partidocracia le gusta nominar a candidatos millonarios, cuyos recursos provienen de transacciones ilícitas, con gastos excesivos en las campañas electorales… sumándose las débiles regulaciones.

Por esa notoria laxitud ética en los controles del financiamiento, las estructuras criminales echan raíces en esos partidos; así logran proteger sus negocios, fortalecer la red mafiosa y expandirse sin límites.

La apertura a individuos y grupos criminales ha permitido que estos controlen esas entidades políticas, ocupen posiciones claves en el Estado, es decir, en el Congreso Nacional, Poder Judicial y en el Ejecutivo.

El caso Odebrecht es un ejemplo del gran atraco al erario, que genera desigualdad, exclusión y agitación social… en un momento en que esa mafia está atrapada, lo que la empujaría al  asesinato político.

martes, 13 de junio de 2017

Truculenta obsesión

Por ANULFO MATEO PÉREZ

El artículo de la pasada semana terminaba con una frase que no apareció en esta columna, quizás por falta de espacio, donde recordaba que las psicopatías fueron descritas con precisión por Sigmund Freud, Alfred Adler, Otto Rank y Jacques Lacan, entre otros notables estudiosos de la conducta humana.

Y a seguidas decía, para culminar la entrega, que “no me cabe la menor duda que se trata de sujetos muy peligrosos”. Ahora debo agregar, que se tornan letales si a sus ideas obsesivas les acompañan las compulsiones.

A las 4:00 de la madrugada del pasado miércoles y poco menos de 72 horas después de mis reflexiones, sus adláteres rompieron con brutalidad un vitral de la puerta de mi casa para penetrar e ir tras su “presa”.

Pese al esfuerzo no pudieron lograrlo, luego se “aconsejaron” y se marcharon de prisa, como si un sexto sentido le dijera que detrás de la puerta de unos tres metros de ancho le esperaría el mismísimo infierno.

Esta es la séptima ocasión que en un gobierno del PLD mi casa es atacada rompiendo ventanales; incluida la “visita cordial” de oficiales de inteligencia, quienes revisaron los archivos de mi computadora.

Antes, de acuerdo a un experto en informática, un “hacker” al servicio de ellos había robado mis archivos de esa PC y sacó de la web el diario digital Barrigaverde.net, que fundé y dirijo desde el año 2004.

Propuestas a cargos públicos las rechacé en 1988, 1990 y 1994 durante los gobiernos de Joaquín Balaguer, cuyos esbirros me encarcelaron varias veces, y en 1968 sometido a simulacro de fusilamiento.

Idénticas ofertas he recibido y declinadas en gobiernos del PLD, conocedor de que la mayor obsesión es tomar mi cabeza, hurgar dentro de ella y encontrar el “tesoro escondido” e irremisiblemente “perdido”.

domingo, 4 de junio de 2017

Psicópatas en la política

Por ANULFO MATEO PÉREZ

Si revisamos la historia reciente de nuestro país, vamos a encontrar en las luchas de clases, el desarrollo de liderazgos y la concentración del poder político a personajes portadores de las distintas modalidades clínicas del trastorno de la personalidad, entre ellos el disocial y el marcadamente sociopático.

Para estos sujetos, la gratificación narcisista es la que guía su comportamiento, dos de sus armas son la simulación y la intimidación, mostrándose gélidamente indiferentes ante el sufrimiento de los demás.

Por lo general, los psicópatas logran el control de su entorno, llegan a la cima de las instituciones, violan normas y leyes para ampliar su poder, y lastiman a los que no se someten a sus deseos y conductas.

Cuando el sociópata ingresa a  la política y llega a la cima, concentra en sus manos todo el poder, reducen a la sociedad a sus propósitos más perversos, cerrándole los más vitales espacios democráticos. 

En estos momentos somos testigos, de cómo sujetos con graves trastornos de la personalidad han llegado a los tres poderes del Estado y sus dependencias, para enriquecerse mediante la prevaricación y el cohecho.

Sin ningún arrepentimiento, crean asociaciones de malhechores para delinquir, mentir, manipular; nos embargan mediante empréstitos para luego saquearlos, lesionando nuestra vapuleada economía.

Los sobornos y sobravaluaciones de la brasileña Odebrecht en la República Dominicana, es uno de los más escandaloso casos de sus acciones; el más brutal acto de corrupción ocurrido en el país hasta el momento.

Estos psicópatas fueron descritos por Sigmund Freud, Alfred Adler, Otto Rank y Jacques Lacan, entre otros estudiosos de la conducta humana, y no me cabe la menor duda que se trata de sujetos muy peligrosos.

domingo, 28 de mayo de 2017

Cinismo y corrupción


Por ANULFO MATEO PÉREZ

Los corruptos envueltos en sobornos y sobrevaluaciones del consorcio brasileño Odebrecht en República Dominicana, no asumirán el arrepentimiento al que tanto exhorta el cristianismo, dogma que dicen profesar, pese a que cada 27 de febrero sus ilustres líderes asisten al Tedeum oficiado en la Catedral.

Es tradición que el Presidente de la República acuda al oficio religioso junto a representantes del Poder Legislativo y Judicial, y en un acto solemne, no de contricción, sino de hipocresía, oren y comulguen.

Expresión del falso cristianismo de funcionarios y cúpula de la Iglesia, amalgamados en acciones dolosas contra el erario, reforzado por el concordato rubricado por el tirano Rafael Trujillo y la Santa Sede.

Con un “¡Que Dios les bendiga a todos!” o la frasecita “¡Que Dios bendiga a la República Dominicana!” culminan siempre sus aburridos discursos, dirigidos a manipular la fe religiosa del pueblo dominicano.

Por estar comprometidos con la corrupción más aberrante conocida hasta ahora en nuestro país, ocultan la lista de los involucrados en el oprobioso caso Odebrecht-gobiernos, para demorar el proceso legal.

Y frente al dedo acusador de la sociedad, desempeñan pobres actuaciones (no sabemos si cómica o trágica), como los peores actores de Hollywood, encarnando personajes repugnantemente obscenos.

Los corruptos de los distintos gobiernos y de la oposición son graduados Summa Cum Laude en el ventajismo individualista, el afán de lucro desmedido y el pragmatismo, que llegan a formas de comportamiento cínico.

Muy a su pesar, están atrapados, sorprendidos en flagrante delito, desconcertados, asustados, y siguen sin entender que los pueblos aguanta hasta un día, y que en cuanto a nuestra cruda realidad, ese día ha llegado.

domingo, 21 de mayo de 2017

Como el avestruz

Por ANULFO MATEO PÉREZ

No he podido descifrar aún, cuál sería el mecanismo que el gobierno de Danilo Medina usaría para romper el autoacorralamiento en que ha caído, tras la revelación de los sobornos y sobrevaluaciones de la empresa brasileña Odebrecht en el proyecto de la planta de Punta Catalina en la provincia Peravia. 

Estamos siendo testigos de un gobierno perturbado, huidizo, atemorizado, disgregado, dubitativo, entrampado, silente en su puesto de mando, que ante el peligro inminente adopta la conducta del avestruz.

Se niega a creer lo que está a la vista de todos y cierra sus ojos para no ver que el pueblo ha despertado de la anestesia general, inoculada desde el poder por la mafia política dedicada al pillaje y a la opresión.

El movimiento Marcha Verde, que exige el fin de la corrupción y la impunidad, ha tomado este domingo las calles de Azua, como lo hizo en otros puntos del país, en proceso ascendente de sus luchas cívicas.

Intentar embaucar al pueblo con cuentos de hadas para ganar tiempo, como hace el condenado a la horca, no acallará el clamor por el adecentamiento moral y ético del ejercicio político y en el Estado.

Los que detentan un poder usurpado deben entender con claridad, que los dominicanos se hartaron de que pequeños grupos mafiosos, no sólo les opriman en términos económicos, sino política y moralmente. 

Enfrentar esa realidad con mentiras, intrigas, distracciones y represión policial a quienes demandan justicia ante el saqueo de los recursos públicos, es tratar situaciones de riesgo escondiendo la cabeza.

La lista de los sobornados de Odebrecht debe ser publicada; y que se haga justicia. Cuando un gobierno actúa contra las leyes, invita al pueblo no sólo a desconocerlas, sino a destruir todo el andamiaje del Estado.